
– Si la infidelidad se generara porque falta algo dentro de una relación, todos los matrimonios estarían condenados a sufrirla, porque nadie lo tiene siempre todo para el otro: la pareja se construye entre dos seres imperfectos que sueñan algo dialécticamente superior y viven en permanente reto, negociando poder y seducción hacia adentro y afuera.



