Amor Propio

 

Ámate, te vas a necesitar toda tu vida.
Todos tenemos luz dentro.
Todos tenemos el poder de crear realidades y de cambiar circunstancias por más difíciles que parezcan.
La vida nos da a cada minuto la oportunidad de empezar de nuevo y de actuar de manera correcta.
Y es que existiendo tantos a punto de dejar sus cuerpos físicos en el mundo no es casualidad que Usted aún esté aquí leyéndome con todo su ser funcionando bien. Usted está vivo por alguna razón y a cada momento tiene la posibilidad de hacer que su vida valga la pena.
Mire a su alrededor, agradezca por los que lo aman porque entre millones de personas han decidido estar hoy ahí con Usted, abrace su realidad, ámela y acéptela para que desde ahí se abra a la abundancia.
Si Usted supiera lo que es y toda la magia que tiene dentro sería imposible que no se ame.
Cuando escucho a alguien hablándose a si mismo con reproches, negándose el amor a través de las drogas, del alcohol o de cualquier otro vicio, cuando los veo sabotearse en sus hogares o emprendimientos me quedo siempre preguntándoles: ¿Cómo es que puedes no amarte? ¿Cómo no vas a cuidarte? Si en cada partícula de tu cuerpo existe divinidad.
Y lo mismo le preguntó hoy a Usted ¿Cómo es posible que no se ame, que no se acepte, que no se trate con compasión?
Querido mío, la vida es muy corta como para vivirla desaprobándose y aunque el mundo entero esté preocupado solo en ver el dinero como el fin yo hoy le dejo algo muy claro: Es IMPOSIBLE ser feliz con abundancia material sin antes hacer un trabajo personal que los haga mejores seres humanos, y es que la felicidad no está fuera, sino dentro, en quién Usted es.
Así es, deje de buscar fuera porque no encontrará nada, busque dentro de Usted y encontrará el universo entero.
Abrace a los que ama, quítese el reloj, los aretes y todas esas cosas que estorban los fines de semana y siéntese en el suelo, agradezca a su cuerpo que es el vehículo de su alma, toque las plantas, camine descalzo y respire querido, porque para eso es que está vivo, para VIVIR