
Si los preparadores físicos aprendiesen el calentamiento que hace el gato, los jugadores de la banca no llevarían tanto tiempo (15 minutos) ejercitándose para entrar al campo. El gato sale del sueño para el máximo de acción, tensión y elasticidad en un segundo. Conoce el desempeño preciso y milimétrico de cada parte de su cuerpo a la cual ama y preserva como un templo. Ejemplo de salud y sensualidad, de relaciones amorosas con dedicación integral de varios días, ejemplo de organización familiar y definición del espacio propio y territorio personal, ministra lecciones de anatomía, equilibrio y desempeño muscular. Ejemplo de salto, de silencio, de descanso… de introversión, de contacto con el misterio, con lo oscuro, con la sombra.

Ejemplo de religiosidad sin iconos…lecciones de alimentación y «finesse», de buen gusto y sentido de oportunidad. Ejemplo de vida, en fin, la vida mas completa, diaria, silenciosa, educada, sin cobranzas, sin vehemencias, sin exigencias. «El gato es una oportunidad de interiorización y sabiduría, hecha por el misterio a la disposición del hombre». El gato es un animal que tiene mucho cuarzo en la glándula pineal y por lo tanto es un transmutador de energía y útil para la cura, pues capta la energía mala del ambiente y la transforma en saludable. –

Normalmente, donde el se acuesta con frecuencia es una señal de que la energía no está buena – en el caso de que el animal se arrime a alguna parte de nuestro cuerpo de manera insistente, es una señal de que aquel órgano o miembro está enfermo, o cerca de enfermarse pues el ya percibió la mala energía en determinado órgano y entonces el opta por elegir esa parte de cuerpo para limpiar lo que existe allí. Observe que, de la misma manera que el gato se acuesta en determinado lugar, el salta de repente pues siente que ya limpió la mala energía del lugar y no necesita estar mas allí. El amor del gato por su dueño es de desapego pues, mientras lo necesita el está cerca y cuando no, el se aleja.

En el Egipto de los faraones, el gato era adorado en la figura de la diosa Sekhmet, representada comúnmente con el cuerpo de una mujer y cabeza de gata. Esta bella diosa era el símbolo de la luz, del calor y de la energía. Era también el símbolo de la luna y se creía que tenía el poder de fertilizar la tierra y los hombres, curar enfermedades y conducir el alma de los muertos. En aquella época, los gatos eran considerados guardianes del otro mundo y eran comunes en muchos amuletos. «El gato inmortal existe en algún mundo intermediario entre la vida y la muerte, observando y esperando, pasivamente, hasta el momento en que el espíritu humano se vuelve libre. Entonces y solamente así el ira liderar el alma hasta su reposo final».





