La luna y nuestros sentimientos

La intensidad de la luz de la Luna es proporcional a los sentimientos humanos. Somos sensibles durante las diferentes fases de  la Luna por lo que se ha llegado a decir que la luna tiene un impacto psicoemocional en las personas, pero, ¿cuán real es?

Generalmente tenemos un conocimiento más habitual de las cuatro Fases Primordiales de la Luna como son: Luna Llena, Nueva, Cuarto Creciente y Menguante.

Nuestro organismo experimenta cambios de ciclo tanto físicos como psíquicos y tiene más receptividad, voluntad, presión o debilidad dependiendo de la fase de la Luna en la que nos encontramos.

Cuando la Luna está Llena o plenilunio nuestro cuerpo físicamente se encuentra más presionado y psíquicamente más distanciado por tanto, tendremos más dificultad para eliminar líquidos, deberemos prestar mucha atención a la alimentación y cuidar especialmente nuestros nervios, así como controlar especialmente todo lo referente a nuestras emociones. En Fase de Luna Llena no debemos tener muy en cuenta los problemas pasajeros, utilizar el ingenio y la ironía será un buen aliado. Evitar iniciar cualquier terapia alternativa y dietas alimenticias que su fin sea el adelgazamiento. Maravillosa fase si deseas un embarazo.

Cuando la Luna está en Cuarto Creciente nuestro cuerpo está más preparado para propagar y difundir energías y recobrar vigor, resulta mucho más rápido reponernos de cualquier carencia física, estado anímico, en definitiva es un momento ideal para reforzarnos. Esta fase es ideal para iniciar cambios que deseemos se realicen con más rapidez. Momento muy adecuado para tratamientos de belleza.

Cuando la Luna está Menguante es una buena oportunidad para que eliminemos absolutamente todo aquello que no queremos. Resulta una excelente ocasión para quitar peso físico o psíquico, expulsar todo lo que sobre y realizarnos una limpieza de energías negativas.

Cuando la Luna está Nueva o Novilunio es el momento de un nuevo ciclo, debemos iniciar todo proyecto que tengamos buena intención de que se lleve a la práctica. es la mejor situación del ciclo lunar para emprender acciones que requieran calma y sosiego. Momento decisivo para deshacernos de malos hábitos, manifestar un interés y pedir deseos.

Si trabajamos intencionalmente con los ciclos lunares, podemos acelerar enormemente la calidad de nuestras vidas emocionales y de nuestra salud.

9 comentarios sobre “La luna y nuestros sentimientos”

    1. Gracias a ti por visitarnos. Bienvenida!.
      Este tema sobre la Luna y la influencia de los sentimientos es muy interesante.
      Saludos

  1. Si me permiten, yo quiero añadir a esta bella reflexión sobre la Luna algo que debo a mi acervo personal; sin opacara de ninguna manera lo antes escrito. Voy allá:
    Cuando estamos enamorados y miramos a la Luna (sólo sucede cuando estamos enamorados, aclaro), imaginamos la Luna como un espejo en el que convergerá nuestra mirada y la de la persona amada en un punto del espacio (porque estamos seguros a esa hora que la otra parte está también mirando la Luna). Y asi nuestro amor estará unido por una línea invisible ojos-Luna-ojos.
    Y asi nos sucede no solo con la Luna, sino también con las estrellas…

    Gracias por permitirme comentar (ahora que estoy enamorado), jajaja

    Un beso y un abrazo a tod@s,

    JF

    1. Gracias Midalys, esa es la intención que los escritos lleguen a gustar y a ayudar a todos los que lo lean… Bienvenida a Sentimientos

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