El agua refleja nuestros sentimientos

Hoy 22 de Marzo es el Día Mundial del Agua, declarada por las Naciones Unidas en el año 1992, teniendo en cuenta que el agua es un elemento esencial y propicia el bienestar de la población y el crecimiento inclusivo, y tiene un impacto positivo en la vida humana, al incidir en cuestiones que afectan a la seguridad alimentaria y energética, a la salud y al medio ambiente. me detengo a dedicarle esta entrada.

Podemos beber el agua, higienizarnos con ella y regar nuestras plantas, evidente. El agua colma los mares, los subsuelos, las cumbres y los valles. Nuestro planeta azul es azul porque está embebido de agua aunque actualmente ese agua diste de ser pura y cristalina. La contaminación de los mares, ríos y del agua del subsuelo es un hecho, y esa agua es la que está en las verduras que tomamos y en el agua que bebemos. No sólo lo dicen los científicos y los ecologistas, es el mismo agua que parece decírnoslo, en su lenguaje de cristales acuosos nos indica que ella es sensible y que recoge toda la información del ambiente.

El agua encierra un mensaje muy importante. Nos está hablando, diciéndonos que busquemos mucho más profundamente en nuestro espíritu. Cuando nos miramos a través del espejo del agua, el mensaje es sorprendentemente límpido e inteligible. La vida humana está conectada directamente a la calidad de nuestra agua, tanto la que encierra nuestro cuerpo como la de nuestro alrededor.

Las informaciones de este artículo reflejan los trabajos de Masaru Emoto, un creativo y visionario investigador japonés que ha publicado un libro muy importante: El Mensaje del Agua, en él presenta los resultados de su investigación mundial sobre cómo el agua es afectada por las influencias vibracionales del entorno.

Las energías vibracionales humanas: pensamientos, palabras, ideas, acciones, música, afectan la estructura molecular del agua. Esa misma agua que comprende un setenta por ciento de nuestro cuerpo y que cubre en la misma proporción la superficie del planeta. La misma agua que es el origen de toda la vida que encierra nuestro planeta y cuya calidad e integridad es vital para todas las formas de existencia. Nuestro cuerpo es como una esponja compuesta por millones de cámaras llenas de líquido llamadas células. La calidad de cada célula está directamente vinculada a la calidad del agua que contiene.

El agua es una sustancia muy maleable. Su forma física se adapta fácilmente al ambiente que la contiene. Pero su apariencia física no es la única cosa que cambia, su estructura molecular también varía.

El agua pura y cristalina de las montañas presenta maravillosos dibujos geométricos, un extraordinario orden mientras que las aguas sucias y contaminadas muestran estructuras distorsionadas y formadas aleatoriamente sin apenas orden alguno. También ha mostrado como la estructura molecular del agua cambia frente a situaciones de amor o violencia o como las aguas de fuentes medicinales o sagradas presentan estructuras ordenadas, altamente curativas.

Nuestro cuerpo no es otra cosa que un sistema físico ordenado que se mantiene en óptimo funcionamiento a través de asimilar partículas de orden de los alimentos que consumimos, del aire que respiramos o de las situaciones en las que vivimos. Nuestros pensamientos y sentimientos transmiten este orden o desorden a nuestro cuerpo modificándolo. Si nuestros pensamientos son optimistas y de paz, estos sentimientos impregnarán el agua de nuestro cuerpo creando orden en nuestras células y llenando de salud y vitalidad nuestra vida.

Con la popularidad de la terapia de la música, el Sr. Emoto decidió observar que efecto tiene la música en la estructura del agua. Colocó agua destilada entre dos altavoces durante horas y después fotografió los cristales que se formaron tras congelarla.

También el Sr. Emoto decidió observar como los pensamientos y las palabras afectaban la formación de aguas destiladas. Para ello usó palabras mecanografiadas y las pegó en frascos de vidrio que contenían agua durante toda una noche. A la mañana siguiente las aguas fueron fotografiadas:

El trabajo de Masaru Emoto trae confirmación a una revelación sorprendente. Es una herramienta poderosa que puede alterar nuestra percepción de nosotros mismos y del mundo en el que vivimos.

El agua es espejo de nuestro corazón que transmite nuestros sentimientos y pensamientos. El agua es como el plano de nuestro deseo e ilusión que se refleja a través de su cristalización. Transmite básicamente nuestra imagen. Si nuestro corazón es limpio podremos purificar nuestro entorno.

 

7 comentarios sobre “El agua refleja nuestros sentimientos”

  1. Para no perder el hilo de esta pagina quiero decir que concuerdo con la nota de arriba arriba cuando dice que el amor es como el agua, porque un amor sincero es tan puro como ese liquido incoloro que nos brinda tantas cosas a nuestro organismo, pero tambien gota a gota el agua se agota, pues lo mismo pasa con el amor poco a poco con el tiempo ese sentimiento se pierde y a veces cuando mas cerca crees que estas de el es cuando mas lejano te encuentras porque una vez que sientes el amor ya se comienza a agotar y cada ves es menos el amor y mas la costumbre, y tambien esta el caso de maltratos, o incompatibilidad de caracteres,recuerdn tambien que cuando un corazon herido se cansa de ser golpeado puede olvidar lo querido por mucho que lo haya amado

  2. Gota a Gota
    el agua se agota

    Spot televisivo muy sugerente que la población no interioriza y sigue derrochando este recurso de vital importancia por los diferentes usos que tiene.
    Me gustaria comentar que el agua es uno de los elementos naturales que se encuentra en mayor cantidad en el planeta Tierra. Además es uno de esos elementos que más directamente tienen que ver con la posibilidad del desarrollo de distintas formas de vida en el ser humano.

  3. Yo lo que si pienso que si no cuidamos del agua y hacemos un uso mas racional, va a ser el motivo de muchas guerras, ese es el futuro de nustro planeta si no se actua. Lo dijo Fidel en muchos lugares.

  4. Interesante artículo.
    En el mismo no se expresa de manera explícita que el cuerpo humano está compuesto en un gran por ciento por agua.
    Tal y como se muestra a continuación: El cuerpo humano está compuesto en un 70% de agua, el cerebro se compone en un 70% de agua, la sangre en un 80% y los pulmones se componen en un 90% de agua. Las células de nuestros cuerpos contienen agua.
    Si tenemos en cuenta además que muchos expertos están afirmando que la Tercera Guerra Mundial, será precisamente por el agua, queda entonces mas que claro la importancia de este vital recurso.
    Ahora recuerdo una frase repetida mucho en la escuela durante mi infancia: EL AGUA ES VIDA.
    Sin embargo la vida no es agua. si queremos vivir con calidad de vida, debemos cuidar el agua.

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