Óptica de amor.

¡Aprovecha! No dejes pasar por alto este 14 de febrero: día del amor y la amistad.

El amor está en todas partes. Sólo que  buscarlo no es tarea fácil. Somos cautivados constantemente por aquella mirada, aquel gesto, aquel aroma.  Cupido siempre al acecho también debe ser ayudado. Sus flechas serían perdidas si no las ayudas a encontrar el centro de la diana. Por lo que hoy te sugiero abrirte al amor. No dejes que se escape. En honor a esta fecha que en verdad llevamos dentro a diario, expresa a esa persona cuál es tu óptica. Tal vez esté ahí, esperando por ti. No calles, dile ya lo que sientes. Mañana pudiera ser tarde. El momento es ahora.

Óptica de amor

Eres música en mi corazón callado. Y si me dices con tu boca que me quieres, resuenan como metales  mis lenguas angelicales, que de címbalo pronunciado tras misterios en mis montes de tenues pasiones, frecuento tu alma. Me carcajeo de los días insólitos que sueles darme tras aquel bello silencio que emite tu deseo. Un silencio que yo solo escucho como campanadas. Me haces girar el mundo en un solo día, rompiendo las leyes de la gravedad y no queriendo parar en este bello viaje que me brindas, que es la vida; con vestigios del amor. La carretera deja de ser larga y al poseer tus manos siento como un beso en la frente se apodera de mí. Eres amante, amigo(a), amor en secreto. Y sé que eres mi gran y único amor, no sabio, pero después de tantos errores, después de mirarte a los ojos puedo reconocer que eres lo que busco. Desafío el tiempo, forjo mentiras revestidas a esto que yo siento y no hay margen de comparación a lo que en mí provocas. Es una mezcla insensata de tenues visiones, y dejo de contemplar las crudas realidades cuando mi cuerpo roba tu esencia. Ayer supiste dulce, incluso pregunté si cosechabas la dulzura desde tu alma, y simplemente sonreíste. No vale decir nada, he probado tu néctar y es el reflejo de esa bella alma que cautiva. Eres razón invisible, eres quien traspasa el amargo río que dejé atrás, y no puedo dudar en agradecerte que hoy seas parte de mi vida. Haces exceptos y te conviertes en la persona perfecta. En esas noches que  nos media la distancia, en esos mutismos, ahí hago casi lo imposible por verte sonreír. Busco hacerte feliz en esta nube de acertijos que confunden. Incluso aunque en mi alma abunde una tristeza, por muchas veces no poderte tener. No importa. Ayer conté al cielo lo mucho que te extraño, suelo sentarme con él cada vez que necesito liberar mis ganas de verte. Y simplemente  llueve al mismo ritmo que lo hacen mis lágrimas. Y en instantes vuelve el sol…así son mis días…gotas de sudor…gotas de dolor, gotas de amor!!!

Así es mi óptica de amor…. ¿Y la tuya?